viernes, 8 de julio de 2016

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Capitulo III
El fantasma - parte 2


- Este jardín es tuyo? - Pregunta Amalia sorprendida - Es hermoso!! - Dice sonriente.

- Si lo es, yo fui quien puso aquí las primeras flores, eso fue antes de que construyeran este lugar, al parecer las personas que lo hicieron les gusto mucho ya que nunca tocaron esta parte, solo lo dejaron tal cual. Pero puedo decir que se ve mas hermoso desde que tu lo cuidas, gracias por eso - Dice el extraño muy agradecido.

- No es nada, me parecieron muy bellas cuando las vi y no pude resistirme. Oye tengo que preguntarte, La otra noche dijiste que siempre me veías... Desde cuando? desde que llegue?

- No, desde que caminabas por ese pasillo, era la primera vez que lo hacías, yo lance una piedra y tu volteaste, pensé que me habías visto a mi pero, en realidad fue el jardín lo que llamo tu atención, desde ese día estoy contigo. Pero fue un tiempo después que comencé hablarte - Contesta el desconocido mientras se acerca a Amalia - Cuando te vi pensé que eras un ángel, se que existen pero nunca los he visto y al verte creí que eras uno, Nunca vi rostro tan bello, ni piel tan blanca y tu cabello me recuerda la noche, tu ojos verdes como el pasto y tus mejillas tan rodas como las rosas que aquí florecen, tu boca es pequeña, tus labios se ven rosados, pero la mejor parte es cuando sonríes eso hace que toda tu belleza resalte, La primera vez que te vi sonreír fue aquí y me dije, definitivamente tiene que ser un ángel - Dice el desconocido casi susurrándole al oído.

Amalia se ruborizo por las palabras de este extraño y al sentirlo tan cerca se aleja, le agradeció por responder a sus preguntas y por el tiempo dedicado y se despidió. El desconocido no la detuvo y solo le dijo que si quería hablar con alguien también con el podía hacerlo. Ella solo abrió su boca para preguntar.

- En caso de que sea así, Como te llamare? - 

El estaño respondió - Puedes decir fantasma y yo sabre que quieres hablarme, claro que si encuentras otra forma de hacerlo dímelo.

Al extraño no le importaba como fuera llamado ya que ese era el único nombre que muchos en el pasado le pusieron.
Amalia acepto y se fue del lugar, dejando al fantasma solo, aguardando el momento en que ella lo llamara para hablar, porque eso era lo que al parecer solo quería.



jueves, 7 de julio de 2016

Publicado por Chubby en 15:13 0 comentarios
CAPITULO III
El fantasma.


Han pasado dos semanas desde el incidente, para Amalia no ha sido nada sencillo admitir que fue una situación real, al igual que para Mariana, así que ambas tomaron la decisión de no hablar mas de ello. 

Cada palabra, cada susurro y grito que Amalia escucho  esa noche de ese extraño, no ha podido ser olvidado y cada vez que lo vuelve a escuchar sale a relucir su temor. El echo de que estuviera durmiendo todas las noches con Mariana no calmaba la situación ya que siempre escuchaba cuando la llamaba, pareciera que la intención de esa voz sin forma fuera el dejarla loca.

- Amalia estas bien? - Pregunta Mariana mientras toca su frente.

- Si lo estoy- Responde Amalia con la mirada fría.

- Amalia, porque no vas a descansar a mi habitación, anda aun te ves cansada - le dice Mariana mientras le sonríe.

- No quiero estar sola, pero tienes razón iré a dormir - Sin expresión alguna Amalia se dispone hacer lo que le dijo Mariana.

Mariana solo podía mirar con tristeza a su amiga, le dolía verla así y voz baja dijo - Si eres real, si de verdad existes, deja a mi amiga en paz, discúlpate con ella y vete lejos, porque si no, donde sea que estés te are sufrir y te atormentare como tu lo estas haciendo con Amalia... ENTENDIDO?!- Mariana dijo esas palabras sin saber que estaba siendo escuchada, por aquel que atormentaba a su amiga.

Amalia  camino a la habitación decidió hacer una parada en el lado norte del convento, ya que en ese lugar se encontraba un hermoso jardín al que a ella le gustaba cuidar y que desde el incidente no volvió a regresar. Era hora de hacerse cargo de las flores que bellamente florecen.
Estuvo durante un par de horas y cuando decidió termina e ir a la cama, fue detenida por la voz de aquel extraño.

- Ya te vas? -

- Otra vez tu?!! - pregunto Amalia mientras se disponía a salir corriendo pero se detuvo al escucharlo de nuevo.

-  Por favor, no te asustes, no voy hacerte nada. Se que exagere al tratarte de esa manera la otra noche. Podemos hablar un poco? - Le pregunta el extraño muy calmado.

- No se que tendríamos que hablar tu y yo? - responde asustada - Ademas de que yo no quiero hablar contigo.

- Entiendo, entonces solo no te vayas y déjame hablar a mi... Esta bien? - Pregunta mientras su voz se hace mas fuerte por la cercanía a ella

Amalia solo asiente con la cabeza.

- Quiero disculparme, yo no quería ser malo solo que me heriste al irte de esa manera... Se que los humanos se asustan con facilidad, pero pensé que si hablabamos, contigo seria diferente aunque yo exagere a la hora de hablarte. Amalia solo quería conocerte un poco, charlar y... Pues discúlpame - Dice el extraño con una voz suave.

- No, tengo nada que disculparte. Pero tampoco quiero hablar, me siento como una loca haciéndolo así que sera mejor que me vaya - Responde Amalia mientras da la vuelta para continuar su camino pero es detenida una vez mas.

- Puedes decirle a tu amiga que me disculpe contigo ella dijo que me atormentaría si no lo hacia y se ve que esta decidida hacerme daño, no quiero que se enloquezca intentándolo pues nunca me encontraría- Dice el desconocido mientras ríe.

- Mariana ha dicho eso? - Pregunta Amalia sonriendo - Jajaja Mariana me sorprende,  siempre retando a lo desconocido, esta bien se lo diré no te preocupes.

- Me alegra ver que sonrías, La primera y ultima vez que te vi sonreír fue cuando, encontraste mi jardín. Por cierto te agradezco el que lo cuidaras también. Tu forma de cuidarlas ha sido mejor que la mía - Dice mientras ríe.


Publicado por Chubby en 14:09 0 comentarios
CAPITULO II
Alucinaciones.

<<Es tan hermoso aquí, tan silencioso y a la vez alegre. Hasta el momento no me han dado ganas de irme.  Podría pasar toda mi vida aquí, aunque a veces sienta que... >> Piensa Amalia mientras dirije su mirada a la nada e inmediatamente es interrumpida por su amiga Mariana.

- Cuanto tiempo a pasado ya? ... Amalia me estas escuchando? Amalia!! deja de ignorarme. Como quieras me voy - Enojada se dirige a la puerta para salir de la habitación.

- Espera Mariana... No te enojes - Dice Amalia mientras se adelanta para tomarla de la mano.

- Como no quieres que lo haga si llevas días ignorándome - Le responde mariana mientras se acerca y le da un par de toques en la cabeza - Que es lo que andas haciendo en tu mente ? Últimamente te veo muy despistada.

- Nada en especial, solo pensar cuanto me gusta estar aquí en el convento, con las mojas y especialmente contigo amiga- Responde mientras sonríe.

- JA JA JA, como no, sabes si vas a mentir al menos haz que suene creíble, te conozco y algo te tiene así... Dime que pasa?- Dice mariana mientras mira con una mirada dudosa a Amalia

- Nada, nada. Bueno si me pasa algo pero no se como decírtelo - Responde Amalia mientras dirije su mirada a otro lugar.

- Anda, solo dímelo, si no voy a creer que en realidad no soy tu amiga! -  Dice Mariana mientras cruza los brazos.

- Bien veras.... yo.... Me comí el postre que estabas guardando para la cena - Responde Amalia riéndose.

- Queee?!!, pero porque, que mala eres de verdad a sido eso... Amalia iré a ver y como sea cierto no te hablare mas! - Responde Mariana mientras corre hacia la puerta y sale de la habitación. 

Amalia solo se ríe mientras ve a su amiga en busca de su postre, fue lo único que se le ocurrió decirle para despistarla. Durante días Amelia había pasado por situaciones extrañas que  le hacían creer que aun estaba dormida, por lo que parecía un sueño y pensar en comentárselo a Mariana le era imposible ya que creía que la tacharía de loca o que estaba enferma.

Esto era algo imposible de creer, lo que mas creía Amalia era que simplemente estaba un poco estresada por el cambio de ambiente ya tenia 3 meses de vivir en el convento y tal vez eso la afectaba un poco haciendo la ver visiones extrañas y escuchando voces. Ademas de que ya tenia antecedentes similares desde la muerte de sus padres.

Decidió hacer caso omiso a la situación y continuar con su vida normal en el convento.

- Amalia, estuviste muy callada en la cena si te pasa algo dímelo por favor - Decía Mariana mientras tomaba su mano.

- No, no pasa nada en serio, solo que he estado cansada estos últimos días... Necesito dormir es todo - Responde Amalia mientras suelta la mano de Mariana y se dirige a la puerta de su habitación. 

- Bueno, por favor descansa bien, no me gusta verte así. Extraño tu fea sonrisa - Le contesta Mariana mientras sonríe y entra a su habitación. 

Ya en su habitación Amalia se dispuso a colocarse la piyama para ir a dormir, se sentó en la punta de su cama y se dejo caer, mirando hacia el techo se sumerge en sus pensamientos.

<< Señor, porque me siento tan agotada, ayúdame a dormir esta noche, no dejes que las pesadillas se apoderen de mi mente, quiero sentirme aliviada como los primeros días que llegue aquí, no  permitas que caiga en la depresión una vez mas >>  Pensaba Amalia mientras unas gotas de lagrimas recorrían su mejilla.

- Otra vez llorando linda señorita - susurra una voz masculina

- Que?!, Quien esta hay? - Pregunta asustada Amalia, mientras brinca de la cama. - Se que no estoy loca, así que dígame quien es el que me habla?, porque no es la primera vez que lo hace.

- Entonces si me escuchas, creía que no, entonces solo me IGNORABAS!! - Responde molesto el desconocido mientras se caen unos libros del estante de Amalia - Dime Amalia Porque lo hiciste?... DÍMELO!!

- CÁLMESE!! - Grita Amalia asustada - Solo no, no creía que fuera real, pensé que era mi imaginación - Responde Amalia mientras si dirige lentamente a la puerta.

- Tu imaginación, jajaja, puede ser  que tu seas mi imaginación, yo soy tan real o aun mas real que tu Amalia - contesta mientras se ríe.

- Ahora que lo pienso, como sabe mi nombre?- Pregunta Amalia mientras abre la puerta de su habitación lentamente. 

- Sabes para ser una mujer, no eres muy inteligente, como crees que lo se, ni modo que adivinando, lo escucho cuando te hablan, siempre estoy cerca de ti Amalia, aunque no lo notes. Aunque si lo pensamos bien siempre lo notaste solo que... Me ignorabas, eso no se hace, es doloso ser ignorado - Responde el extraño mientras se calma.

- Lo.. Lo siento, ya dije que pensé que no era real - Responde Amalia mientras sale corriendo de su habitación gritando a Mariana que abriera su puerta.

- AMALIA ESO NO SE HACE!!, ACASO NO TIENES MODALES? - Grita el desconocido con fuerza y furia.

Mientras tanto Mariana corre hacia la puerta, para abrirle a Amalia.... Al verla no puede creerlo estaba muy pálida, el color de piel de Amalia es blanca esta parecía un papel, Mariana tomo a Amalia creyendo que se desmayaría.  Enseguida, la coloco en su cama y llamo a las demás. Intentaron calmarla para que les contara que le suceda y ella no podía dejar de llorar. Después de unas horas decidió hablar pero solo con Amalia y la madre superiora. Les contó todo con detalle y aunque ambas mujeres la miraron incrédulas mariana decidió tomas fe en su palabra y pidió que Amelia se quedara con ella. La madre superiora no se negó, pues la chica estaba muy alterada y que después hablarían de nuevo y con mas calma.

Esa noche Amalia la paso en compañía de su amiga, pero toda la noche solo escuchaba la voz de quien le hablaba y la llamaba desesperada-mente, reclamándole su abandono.


 

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