NAVIDAD DE UNA SOLA ESTRELLA.
En una noche de navidad cualquiera, igual de fría que la anterior, la misma nieve blanca y misma brisa y mismo cielo. Varias personas de un mismo pueblo salieron a festejar otro año mas de la misma manera que el anterior, tomando cada persona su familiar, una poca comida y ropa para abrigar, caminando por la nieve para llegar al centro de la ciudad y esperar la media noche junto al gran árbol de navidad. Todos y cada uno de ellos hicieron lo mismo, menos una pequeña familia en una cabaña compuesta por un padre, una madre y una hija la cual yacía enferma en su cama y sus padres con preocupación cuidaban. Ambos se quedan vigilando a la pequeña hasta que esta queda dormida. Entonces bajando mucho la voz para evitar despertarla la madre dice al padre.
- Debemos ir al centro del pueblo junto al gran árbol de navidad-
El padre también con voz baja responde a la madre.
- Como hacerlo nuestra pequeña no tiene fuerza para levantarse y nosotros no podemos dejarla -
Una vez mas ella dice.
- Debemos ir junto al gran árbol de navidad - Toma la mano de su esposo y agrega. - Debemos ir para pedir por ella, volveremos pronto.-
El solo puede mirar a su pequeña, pero decide seguir a su esposa y así que asiente con la cabeza. Ambos miran a su pequeña y uno por uno acarician suavemente su mejilla, le dan un beso y se retiran de la habitación. Como todo los demás tomaron a su familiar el a ella y ella a el, tomaron poca comida y ropa para abrigar y se dirigieron directamente al centro del pueblo junto al gran árbol de navidad.
En el instante que llegaron se dedicaron a pedir por su pequeña una y otra vez. Los mejores deseos fueron para ella, las mejores oportunidades, todo el amor solo lo desearon para ella. Pero nadie se imaginaba que en esa sola y fría cabaña la dulce niña había despertado por que su corazón no podía soportar mas. Ella con tan poca fuerza y aliento solo podía llamar a sus padres, lloraba y lloraba de dolor y gritaba por ellos, pero ellos no podían escuchar porque estaban junto al gran árbol de navidad pidiendo buenos deseos solo para ella.
No paso mucho tiempo para que se diera cuenta que no estaban y como todo niño deseoso de la atención y ayuda de sus padres salio de la cama para buscarlos, empezó por cada habitación preguntando.
- Mamá -
respira profundo
- Papá están aquí?-
Siguió hasta llegar a la sala y una vez mas.
- Mamá, Papá están aquí?-
La pequeña desesperada, lloro y lloro sin dejar de llamar a sus papas. Ya que no estaban en la casa y no sabia que hacer con el dolor salio a buscarlos fuera de la cabaña. Empezó en los alrededores preguntando.
- Mamá, Papá donde están?-
Continuo hasta las cabañas vecinas y no podía encontrarlos, anduvo durante varios minuto por la fría nieve de la noche, hasta que cayo ya casi inconsciente y aun en ese estado solo por día preguntar.
- Mamá, Papá donde están? -
Intento llorar una vez mas pero el frió se había encargado de congelar sus lagrimas.
- Lo siento, no volveré a enfermarme, déjenme verlos, Mamá, Papá-
A medida que pasaba el tiempo su respiración decaía, pero extrañamente ella sentía menos dolor y con la poca razón que le quedaba imagino a sus padres dirigiéndose hacia una puerta la cual ella no pudo evitar cruzar, y al mismo momento dejar de respirar.
Sus padres ya estaban camino a la cabaña y su sorpresa al llegar fue no encontrar a su pequeña, con desesperación acuden a los pocos vecinos que regresaron al mismo tiempo que ellos para encontrarla, caminaron en los alrededores llamando a su pequeña pero no podían encontrarla, la nieve no lo permitía, rogaban porque estuviera bien, lloraban con culpa y dolor, los aldeanos los apoyaban y aun en el frió de la noche siguieron buscando a la pequeña, ni siquiera ese gran árbol de navidad en todos los años de celebración pudo unir a esas personas como lo hizo esa pequeña niña, por primera vez ya no eran las personas tomadas de sus familiares, eran personas junto a otras personas unidos por una causa.
Después de varias horas, pudieron ver a lo lejos el cuerpo de la pequeña y no es una mentira cuando la gente del lugar dice que esa noche de navidad no fue como las de los años anteriores, no era la misma brisa, ni el mismo cielo, era diferente la noche carecía de estrellas, el cielo envuelto en una manto negro contemplaba la escena. Postrado sobre la nieve yacía el
cuerpo frió e inerte de la pequeña, sus padres se lamentaban por la perdida de su hija, se culpaban de lo ocurrido una y otra vez, pero aun en el dolor lo que mas se recuerda de esa noche es que en el instante en que ellos la tomaron entre sus brazos y limpiaron la nieve que reposaba en su rostro y este fue descubierto ante todos una estrella apareció en el firmamento siendo la única que brillase esa noche, precisamente en ese momento, todos y cada uno de los habitantes sintieron paz, un alivio inexplicable y una felicidad repentina, como si en el fondo supieran que a partir de ese día todos los bueno deseos se cumplirían. Todos recordaron esa noche como la navidad de una sola estrella.
- Debemos ir al centro del pueblo junto al gran árbol de navidad-
El padre también con voz baja responde a la madre.
- Como hacerlo nuestra pequeña no tiene fuerza para levantarse y nosotros no podemos dejarla -
Una vez mas ella dice.
- Debemos ir junto al gran árbol de navidad - Toma la mano de su esposo y agrega. - Debemos ir para pedir por ella, volveremos pronto.-
El solo puede mirar a su pequeña, pero decide seguir a su esposa y así que asiente con la cabeza. Ambos miran a su pequeña y uno por uno acarician suavemente su mejilla, le dan un beso y se retiran de la habitación. Como todo los demás tomaron a su familiar el a ella y ella a el, tomaron poca comida y ropa para abrigar y se dirigieron directamente al centro del pueblo junto al gran árbol de navidad.
En el instante que llegaron se dedicaron a pedir por su pequeña una y otra vez. Los mejores deseos fueron para ella, las mejores oportunidades, todo el amor solo lo desearon para ella. Pero nadie se imaginaba que en esa sola y fría cabaña la dulce niña había despertado por que su corazón no podía soportar mas. Ella con tan poca fuerza y aliento solo podía llamar a sus padres, lloraba y lloraba de dolor y gritaba por ellos, pero ellos no podían escuchar porque estaban junto al gran árbol de navidad pidiendo buenos deseos solo para ella.
No paso mucho tiempo para que se diera cuenta que no estaban y como todo niño deseoso de la atención y ayuda de sus padres salio de la cama para buscarlos, empezó por cada habitación preguntando.
- Mamá -
respira profundo
- Papá están aquí?-
Siguió hasta llegar a la sala y una vez mas.
- Mamá, Papá están aquí?-
La pequeña desesperada, lloro y lloro sin dejar de llamar a sus papas. Ya que no estaban en la casa y no sabia que hacer con el dolor salio a buscarlos fuera de la cabaña. Empezó en los alrededores preguntando.
- Mamá, Papá donde están?-
Continuo hasta las cabañas vecinas y no podía encontrarlos, anduvo durante varios minuto por la fría nieve de la noche, hasta que cayo ya casi inconsciente y aun en ese estado solo por día preguntar.
- Mamá, Papá donde están? -
Intento llorar una vez mas pero el frió se había encargado de congelar sus lagrimas.
- Lo siento, no volveré a enfermarme, déjenme verlos, Mamá, Papá-
A medida que pasaba el tiempo su respiración decaía, pero extrañamente ella sentía menos dolor y con la poca razón que le quedaba imagino a sus padres dirigiéndose hacia una puerta la cual ella no pudo evitar cruzar, y al mismo momento dejar de respirar.
Sus padres ya estaban camino a la cabaña y su sorpresa al llegar fue no encontrar a su pequeña, con desesperación acuden a los pocos vecinos que regresaron al mismo tiempo que ellos para encontrarla, caminaron en los alrededores llamando a su pequeña pero no podían encontrarla, la nieve no lo permitía, rogaban porque estuviera bien, lloraban con culpa y dolor, los aldeanos los apoyaban y aun en el frió de la noche siguieron buscando a la pequeña, ni siquiera ese gran árbol de navidad en todos los años de celebración pudo unir a esas personas como lo hizo esa pequeña niña, por primera vez ya no eran las personas tomadas de sus familiares, eran personas junto a otras personas unidos por una causa.
Después de varias horas, pudieron ver a lo lejos el cuerpo de la pequeña y no es una mentira cuando la gente del lugar dice que esa noche de navidad no fue como las de los años anteriores, no era la misma brisa, ni el mismo cielo, era diferente la noche carecía de estrellas, el cielo envuelto en una manto negro contemplaba la escena. Postrado sobre la nieve yacía el
cuerpo frió e inerte de la pequeña, sus padres se lamentaban por la perdida de su hija, se culpaban de lo ocurrido una y otra vez, pero aun en el dolor lo que mas se recuerda de esa noche es que en el instante en que ellos la tomaron entre sus brazos y limpiaron la nieve que reposaba en su rostro y este fue descubierto ante todos una estrella apareció en el firmamento siendo la única que brillase esa noche, precisamente en ese momento, todos y cada uno de los habitantes sintieron paz, un alivio inexplicable y una felicidad repentina, como si en el fondo supieran que a partir de ese día todos los bueno deseos se cumplirían. Todos recordaron esa noche como la navidad de una sola estrella.




